La investigación por el caso del Liceo Naval Almirante Guise ahora también alcanza a los tres adultos que viajaban junto a los estudiantes en el bus donde habría ocurrido la presunta agresión sexual contra un adolescente. La Fiscalía identificó al profesor Víctor Pablo Muñoz Guerra, al entrenador Rafael Ludeña Valdivia y al conductor Juan Carlos Apaza Flores.
Un dato revelado por el programa ‘Ocurre ahora’ de ATV volvió a poner el foco sobre los responsables de acompañar a los escolares: Muñoz Guerra registra denuncias por agresión realizadas por su expareja y una denuncia ante Fiscalía por agresión contra la mujer. Estas son denuncias reportadas y no equivalen, por sí mismas, a una condena.
¿Quiénes eran los tres adultos que estaban dentro del bus?
Muñoz Guerra tiene 36 años y es licenciado en Ciencias del Deporte. El segundo adulto identificado es Rafael Ludeña Valdivia, de 51 años, bachiller en Ciencias del Deporte, quien acudió como entrenador suplente. Según las declaraciones recogidas en la investigación, los estudiantes no lo conocían porque reemplazaba al entrenador habitual.
El tercer adulto era Juan Carlos Apaza Flores, conductor del vehículo que trasladaba a la delegación escolar. De acuerdo con el documento fiscal citado por diversos medios, los tres tenían responsabilidad sobre la integridad de los adolescentes durante el trayecto.
| Adulto identificado | Función | Situación reportada |
|---|---|---|
| Víctor Pablo Muñoz Guerra | Profesor acompañante | Investigado; ATV reporta denuncias previas por agresión |
| Rafael Ludeña Valdivia | Entrenador suplente | Investigado |
| Juan Carlos Apaza Flores | Conductor | Investigado |
¿Por qué están siendo investigados?
La Fiscalía dispuso que los actuados relacionados con los tres adultos sean remitidos a una fiscalía penal para investigar la presunta comisión del delito de exposición a peligro o abandono de personas en peligro.
Según el testimonio de la víctima incorporado a la investigación, el profesor y el entrenador estaban en la zona delantera del bus, cerca del conductor. Ahora las diligencias deberán determinar qué ocurrió durante el trayecto, qué pudieron advertir los adultos y cómo actuaron ante la situación denunciada.
El abogado de la víctima, Jorge Petrozzi, cuestionó que quienes estaban a cargo no hubieran advertido lo sucedido:
“¿Cómo pueden decir que no vieron o no escucharon nada cuando se estaba produciendo un hecho de esta naturaleza dentro de un bus?”
La Defensoría del Pueblo también ha pedido que el caso sea investigado de manera exhaustiva y ha señalado que corresponde establecer eventuales responsabilidades tanto del personal como de los estudiantes involucrados.
Demora en identificación de adultos genera cuestionamientos
La defensa del estudiante también cuestionó el tiempo que tomó conocer las identidades de quienes acompañaban a la delegación. Petrozzi sostuvo que esa demora impidió evaluar una eventual detención en flagrancia.
“Si las identidades se hubiesen dado desde un primer momento, ahorita la historia sería otra”.
Por ahora, Muñoz Guerra, Ludeña y Apaza mantienen la condición de investigados y corresponde a las autoridades determinar si existió responsabilidad penal. La investigación por la presunta agresión sexual contra el estudiante continúa de forma paralela.