Chacalón no escribió la canción ‘Soy provinciano’, revela autor Juan Rebaza: “No le gustó el tema”

“Lo que tú estas esperando es que te diga que el tema ‘Soy provinciano’ fue una inspiración de algo o vino un hada madrina que escribió la canción, y no es así. No, eso son puros cuentos. Me demoré en escribir, no soy como cierto patita, como Augusto Polo Campos que decía que hacía canciones en un ratito”, bromea el músico y compositor Juan Rebaza Cárdenas, autor del famoso tema que hizo popular a Papá Chacalón.

Curiosamente, ‘Chicky’, como cariñosamente lo llaman al señor Juan Rebaza, vivió durante su niñez, en una casa ubicada, a cuatro cuadras de La Parada, lugar donde convergen muchos migrantes del país. Esa fotografía diaria del peruano de pie sirvió de inspiración para componer una de las letras más sentidas en la historia de la música nacional, que hizo popular Chacalón.

Ese tema marcó un antes y después en su vida, y también del propio Chacalón, según confiesa. “Cada vez que me veía, quería invitarme a comer, se sentía en deuda por la canción”. Rebaza continúo escribiendo, y ahí llegaron temas como: ‘El que no tiene de inga’ o el popular ‘Arriba Alianza’. Pero, en paralelo, seguía integrando diferentes orquestas, lo que le permitió vivir anécdotas con Armando Manzanero, Nelson Ned o el propio grupo The Platter.

Pero hoy, el señor Juan, camina despacio, oculta debajo de unas gafas oscuras una pequeña molestia en sus ojos. Su voz se siente irritada, cansada, agotada, y claro, denuncia que el grupo Los Adolescentes de Venezuela se apropiaron de temas suyas que se han hecho populares, y no recibe ni un sol. Curiosamente, volviendo al tema ‘Soy provinciano’, dice: “”No tengo nada, no tengo ni perro que me ladre”

Señor Juan, cuénteme sobre su infancia

Nací en La Victoria, mi casa quedaba a cuatro cuadras de La Parada, que era el núcleo humano donde convergía toda la gente de los pueblos que llegaban a Lima, igual que llegaron mis padres; y acá nací yo. Por eso que yo no me considero limeño, me considero provinciano.

¿Cómo se da su relación con la música?

La música siempre ha estado en mi sangre porque mi padre, si bien no era un músico profesional, tocaba muy bien la guitarra. También tenía un tío que era concertista

¿Cómo empieza usted en la música?

Lo puedo resumir con una anécdota de la niñez: cuando pasaba el camión de recolector de basura por mi barrio, salía con las latas para botar la basura, y no solo era yo sino todos los chicos de mi edad, así que, después de botar los desperdicios, nos quedábamos con la lata vacía e inconscientemente estaba empezando hacer música porque golpeábamos la lata para darle cierta cadencia de ritmo, y también nos poníamos a cantar. Pero no solo ese detalle…

Cuénteme, por favor

Cerca de la casa de mi padre había un corralón, y ahí ensayaba una banda, una banda de músicos, y yo, como me gustaba la música, iba a escucharlos cuando ensayaban y tocaban huaynos, pasos dobles, valses, todo lo que estaba de moda. Recuerdo que un día, el director de la orquesta estaba muy molesto con sus percusionistas porque no podían sacar un ritmo y ahí me llama a mí y dice: “seguro que este chibolo, lo puede hacer”. Me invito a tocar, y no desentoné. Así que me contrató y ahí comencé a tocar con la banda.

¿Qué edad tenía, en ese momento?

En ese tiempo, tenía 9 años y con esa banda comencé a tocar a en distintos puntos, porque ya me buscaban para procesiones. En ese tiempo, ya tenía 10 o 11 años más o menos, y empecé a ayudar en la casa porque me quedé sin papá.

Digamos que ya estaba encaminado en la música

Sí. Más adelante, me interesé por el rock, que estaba de moda y armé un grupito. Mi primer grupo fue ‘Los Brits’. Poco a poco, nos fuimos haciendo conocidos en el barrio y hasta que un día nos invitaron a tocar a un salón de té, que era muy famoso en esa época, y ahí cambió mi vida.

¿Por qué?

Por qué apareció un gran músico, y no me cansaré de recordarlo porque aparte fue como un hermano mío: Walter Fuentes Barriga, un gran compositor. ¿Ustedes han escuchado La Banda? Esa que dice: “Llego la banda, tocando salsa…” Ya, ese compositor que se lo robó, y vuelvo a reafirmar, se lo robó Willy Colón y con él tuvo unos líos grandes.

No nos desviemos del tema, por favor, señor Juan

Te seguía diciendo, un día Walter me escucha y me invita a tocar con su orquesta porque él se iba con otro grupo a Estados Unidos. Entonces, tocamos un buen tiempo, pero por ahí ya me hice conocido y me llamaban de aquí y allá, sobre todo para grabar. Así tuve la oportunidad de tocar con otro grupo en el Sky Room del hotel Crillón, que era el lugar más exclusivo de Lima.

Ya se estaba haciendo de un nombre musical

Además de tocar en grupos, estaba incursionado en otros géneros también, o sea, soy transgénero (risas). Musicalmente hablando, puntualiza (risas). Entonces, ¿qué pasa? Me hablan para integrar el Quinteto Nacional de Jazz, y yo de Jazz no sabía mi jota, pero aprendí porque me gustaba la música. Entonces, eso también me marcó porque me permitió marcar un antes y después en mi carrera.

Explíquelo, por favor

Sucede que un día, conocí a un tipo, que era cineasta, y me cuenta que estaba buscando a un músico que haga chicha porque estaba grabando un cortometraje por pedido del gobierno, que, en ese tiempo era la época de los militares, que, en ese tiempo estaba Juan Velasco Alvarado o Francisco Morales Bermúdez. Le dije que podía hacerlo, y él me dice que preparé unas canciones que traten sobre la migración. Entonces, yo trabajé cinco o seis temas. Al final, ese cortometraje no se terminó de grabar porque este cineasta tuvo problemas con una oficina que manejaba toda la imagen del gobierno, pero yo sí conseguí grabar el audio, la música.

¿Cuántas canciones grabó?

Grabé seis canciones. Recuerdo, que las canciones no tenían nombre, solo tenían números y cada una explicaba las diferentes secuencias del libreto que hablaba sobre la migración. El tema ‘Soy provinciano’, que, aún no tenía nombre, era el número 3.

¿Y cómo ese tema llega al gran Papá Chacalón?

Pasaron unos años, y un día, creo que era 1977 o 1978, se aparece en mi casa como a la 1 de la mañana, Lorenzo Palacios, más conocido como Chacalón, y toca la puerta. Yo estaba despierto felizmente, y me pregunta si tenía un tema. Chacalón y su grupo La Nueva Crema venían de una actividad que no tuvo público porque no tenían nada de moda y estaban preocupados porque querían grabar algo que pegara. Yo, en ese momento, había pegado un tema como productor, arreglista, compositor, que fue ‘Igualito es’.

¿Qué le dijo Papá Chacalón?

Me preguntó si tenía alguna canción parecida a ‘Igualito es’. “Claro”, contesté. Le mostré 2 o 3 canciones, y como era tarde le dije: “Mira compadre, tengo que ir a trabajar mañana”. Estaba por descansar y me acuerdo de ‘Soy provinciano’, que era la canción número 3, y le digo: “Mira, tengo esto”. Chacalón escuchó la canción, pero no le gustó el tema, volvió a escucharlo y tampoco. Me dijo: “Este tema no es para mí, es más para un grupo andino”. Pero a los chicos de su grupo, le gustó la canción y los arreglos, especialmente, al guitarrista Nicanor Bedriñana, que insistió que Chacalón tocará el tema.

Así fue cómo se grabó el famoso tema ‘Soy provinciano’

Sí, pero lo gracioso es que lo grabaron en el lado B del disco, como un relleno, y lo curioso es que ahí no acaba la historia. Un día pasó por la Plaza de 2 de Mayo, y en los quioscos vendían los discos y compro uno, y veo ‘Soy provinciano’ porque ese título se lo di yo, estaba bien, pero decía: autor-compositor, Lorenzo Palacios.

Imagino que debió ser una situación bastante desagradable, que no lo hayan reconocido como el autor de su propia canción

Mira, a Lorenzo (Palacios) lo indujeron al error, lo presionaron para que él se ponga como autor porque el tema le gustó a los que lo manejaban. “Nosotros tenemos abogados, vamos a arreglar”, le dijeron. Tuve que enviar cartas notariales. Al final, él (Lorenzo) muy avergonzado, se retractó y me firmó un documento. Chacalón era un tipo noble, tuve la suerte de conocerlo. No éramos amigos, pero había un respeto.

¿Cómo se le ocurre a usted escribir la letra?

Hermano, la canción fue un video de esa época cantado e instrumentado con letra y todo. La canción es un reflejo de lo que es nuestra realidad en ese tiempo, y que hasta ahora no cambia. Claro, por ejemplo, en la letra dice que aquí viene el provinciano a trabajar. Hablo de provinciano en general, no solamente el andino. ¿A qué viene? A buscar un trabajo, estudiar, tratar de progresar. Eso habla la canción. Y es una canción.

Claro, ¿imagino la letra por alguna situación en particular?

Bueno, te lo voy a resumir bien fácil. Mira, mi papá era del norte, de Trujillo, pero mis abuelos eran de la sierra de la Libertad. Mi madre nació en Pisco, pero sus padres, mis abuelos eran de Ayacucho. Entonces tengo norte, sur, y yo nací acá en el centro. Entonces, tú te imaginas la visión que tuve, además que yo me quedé huérfano pequeño.

Fue una manera de contar un poco su historia personal

No hay una situación particular, lo que pasa es que tú estás esperando que te diga, que fue una inspiración, que me vino un hada madrina. No, esos son puros cuentos, viejos. O que a este pata le tocó alguien con la varita mágica, no, ese no existe. Experiencia no, es vivencia, vivencia, hermano.

Y en ese momento, cuando usted escribe ‘Soy provinciano’, ¿cómo se da la situación?

No, yo no tengo ese proceso creativo de que debo estar en un lugar o momento para escribir una canción. Puedo escribir una canción en minuto, un día, una semana.

¿En cuánto tiempo escribió la canción ‘Soy provinciano?

No me acuerdo. Lo que sé es que trabajé casi un mes aproximadamente en esos seis temas, que me pidieron porque me demoré escribiendo; yo no soy como ciertas patitas, como: Augusto Polo Campos, que decía que hacía canciones en un ratito

Señor Juan, usted ya ha pasado a la eternidad con esta canción

Bueno, todavía hay gente que cree que Chacalón escribió la canción, y no es así; eso sí estoy cansado de estar aclarando, pero me da igual porque a las finales, Chacalón tuvo la suerte de conseguir un tema que lo consagró y yo me hice conocido con esa canción de ‘Soy provinciano’.

Esta canción es muy popular en YouTube

Hay más de 700 versiones de ‘Soy provinciano’ en YouTube

Señor juan, con esta canción me imagino que habrá recibido buenas regalías

¿Cómo serán de buenas? Que todavía no tengo ni siquiera mi bicicleta, no tengo una casa donde estoy viviendo, es un alquiler. Y todos los pocos que me acompañan es fruto de mi trabajo, que no tiene nada que ver con regalías.

Pero ¿a qué se debe, señor Juan?

¿A qué se debe? Sencillamente de que estamos en manos de gente que no ha aprendido a respetar al autor. Manejar una institución no es fácil, pero sí debería ser transparente, pero no se puede confiar en una institución, donde están los mismos tipos hace 30 años.

Cuénteme, señor Juan, ¿usted tuvo oportunidad de compartir escenario con Chacalón?

No, no tuve esa oportunidad, no alcanzó. Fui a algunos eventos, pero siempre me ha gustado el perfil bajo, nunca he sido de figuretear. Un día me quiso presentar en el escenario, y le dije que no porque me parecía ilógico, ¿no? Más que nada la estrella es él, ¿no? Yo tampoco no tenía necesidad para irme al lado de él para que me conozca.

De repente, Chacalón quiso agradecerle por la canción, no sé, obsequiándole algo

No, pero cuando me encontraba, no sabía que darme. Me quería invitar lo que yo quisiera, me decía: “Vamos, ¿a dónde quieres ir?”. Como que él se sentía en deuda por tener esa canción de ‘Soy provinciano’.

¿Tal vez unas chelitas habrá compartido con don Lorenzo Palacios?

Claro, por supuesto, tomábamos un par. Pero yo creo que su generosidad se enfocaba en lo que era comer, por ejemplo, a él le gustaba invitarme a comer. “Vamos a comer donde tú quieras”, me decía. Me acuerdo de que salíamos a comer caldo de gallina. La verdad, sentía que estaba avergonzado por haber rechazado en algún momento la canción.

Pero lo curioso, así como Chacalón, pocos apostaban por la canción ‘Soy provinciano’

Sí, llevaba mi cassette ‘Soy provinciano’ a las empresas que manejaban el rubro de música tropical, como: Jemsa, Sonor Radio, V-Ray y me decían: “Esto no sirve”.

Usted también tiene otra composición suya muy conocida, que se llama: ‘El que no tiene de inga’. Cuénteme sobre ese tema, por favor

Sería el año 1980, y estábamos grabando con el maestro Óscar Áviles y mi compadre Zambo Cavero, y faltaba un tema para completar el disco. Mi compadre Zambo dice en el estudio, que yo tengo canciones bonitas; entonces les presento mi tema y toco ‘El que no tiene de inga’, pero en ritmo landó. Me sugieren que sea más alegre, y ahí mismo le cambié de Landó a Festejo. Y ese fue el tema que impactó, que pegó de toda esa producción.

Vuelvo a preguntarle, ¿cómo se inspiró para escribir esa canción?

Ah, ese tema ya lo tenía, a ver, originalmente, era un relato de la historia negra, de lo que es el pueblo africano en las migraciones igualito. Algo así como, ‘Soy provinciano’ pero contando la historia de cómo traían a los negros desde el África.

Otro tema muy conocido, especialmente, por los hinchas blanquiazules es: Arriba Alianza

Mi compadre Zambo Cavero, me dice: “Juancito, usted es de La Victoria, hágase un tema para la Alianza”. Así, con mucho cariño, escribí el tema. Y como soy simpatizante de Alianza, y me gustaba por ahí Cubillas o Perico León, le puse más cariño al tema.

Señor Juan, cuénteme ahora sobre su época como músico, donde tuvo la oportunidad de compartir escenario con Armando Manzanero, Nelsón Ned y tantos grupos

Bueno, esa es la otra faceta como profesional, como músico profesional. Con el maestro Armando Manzanero, tengo una anécdota bien graciosa. Manzanero llegó a Lima, y lo conocí en el Hotel Crillón cuando trabajaba en esa época, estamos hablando del año 1971 o 1972. En esta oportunidad, llegaba siempre con diferentes músicos, hasta que trajo un baterista mexicano que era bien criollo, y se nos hizo pata al toque. Después del show, nos íbamos a la espalda del Hotel Crillón había una callecita donde había un montón de bares. Recuerdo que vamos a un bar, y estábamos brindando y, cerca de las 3 de la mañana, y se apareció Armando. Nos quedamos bebiendo y tocando música hasta las 8 de la mañana, él tocaba la guitarra y cantaba sus boleros.

También tuvo oportunidad de compartir con Nelson Ned

Sí, en ese tiempo, él estaba en otra etapa de si vida. Era una persona muy espiritual. Recuerdo, cuando pasaba por problemas domésticos, él se daba cuenta que yo estaba perturbado, se acercaba, y me decía: “Juan, cuéntame, ¿qué pasa?” Él me ayudaba, mediante su concepto, su sabiduría

Además con ‘The Platters’, el famoso grupo estadounidense que se hizo popular con su tema Only You

Exacto, fueron mundialmente conocidos por esta canción, Only You, lo que pasa es que, el cantante principal, que sale en los videos de YouTube, se le murió muy rápido. Entonces, tuvieron que reemplazarlo, pero acompañé al grupo que era el 80% de los cantantes originales. Con ellos, hicimos giras hasta Europa.

Señor Juan, leí que tenía un tema pendiente con el grupo venezolano Los Adolescentes, cuénteme sobre el tema, por favor

Me han grabado temas Los Adolescentes de Venezuela. Ahora te voy a contar. El dueño de la marca Los Adolescente, que se llama Luis Francisco Mendoza, un día, en 1997 o 1998, me llama, y no él sino una señorita de Caracas de la oficina de Korta Records, que es la empresa de él. Me llaman para decirme que habían grabado una producción con un grupo Los Adolescentes y habían utilizado cinco temas míos. Hay dos temas que son muy populares, que seguro los has bailado, y es: ‘Voy a tomar’, que ellos le cambiaron el nombre y le pusieron ‘Voy a llorar’. También hay otra canción que se llama ‘Chico vacilón’.

¿Pero Porfi Baloa no era el director de Los Adolescentes?

Este tipo agarró ese material y se presenta donde el señor Mendoza, y él me cuenta que Baloa prácticamente lo engatusó, haciéndole creer que esas canciones eran de él. Y la grabaron, cuando a las finales saltó la cuestión de que eran mis obras.

Entonces, ¿qué ocurrió?

Me llama esta señorita y me ofrece llegar a un acuerdo. Yo acepté, por supuesto, porque era la mejor manera. Y total que llegamos a un trato de firmar el documento y todas las cosas, y nunca se dio nada. Ya pasó más de 20 años, ya han ganado mucho dinero, el otro se hizo famoso, el tal Baloa. Al final, hay un lío entre ellos, y ya pues el otro ha hecho su orquesta y sigue tocando mi tema.

Para finalizar señor Juan, me gustaría conocer una reflexión final sobre ‘Soy provinciano’

Solo quiero agradecer a Perú, que es mi nación provinciana. Esta gente, que nunca, no nos han fallado, y hasta ahora siguen prefiriendo esta canción con mucha humildad, mucha modestia, la hemos brindado para todos. Y hoy, estoy como dice la canción: “No tengo nada, no tengo ni perro que me ladre”.