El Ministerio de Educación (Minedu) estableció nuevas disposiciones para restringir el uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar en el nivel de Educación Inicial, tanto en instituciones públicas como privadas. La medida alcanza a los niños que cursan este nivel y busca limitar el uso personal, recreativo o ajeno a fines pedagógicos de estos dispositivos.
La disposición fue establecida mediante la Resolución Ministerial N.° 612-2026-MINEDU, publicada este domingo. La norma precisa que la restricción comprende llamadas, mensajería, juegos, redes sociales, reproducción de contenidos y toma de fotografías o videos, entre otras actividades que no respondan a una necesidad educativa.
La nueva regulación llega una semana después de que el Minedu aprobara el reglamento de la Ley N.° 32385, que regula el uso de celulares en las instituciones y programas educativos de Educación Básica. Sin embargo, esa ley y su reglamento se aplican a primaria y secundaria, por lo que Inicial no estaba comprendido. La resolución publicada este domingo establece reglas específicas para los niños menores de 6 años.
Para el exministro de Educación Idel Vexler, la medida busca evitar que el celular interfiera con las experiencias que corresponden al desarrollo de los estudiantes. “El objetivo es que el celular no sea un instrumento que afecte el normal desarrollo de las clases”, señaló a La República.
El celular no queda prohibido en todos los casos
La resolución no establece una prohibición absoluta. El uso de un teléfono celular podrá autorizarse de manera excepcional cuando sea necesario para atender necesidades educativas específicas, barreras para el aprendizaje, situaciones vinculadas con la salud, condiciones de discapacidad u otras circunstancias debidamente sustentadas.
En estos casos, el dispositivo deberá utilizarse bajo la supervisión del personal educativo correspondiente. La norma también dispone que los colegios incorporen estas disposiciones en sus documentos de gestión, entre ellos sus reglamentos internos y planes anuales de trabajo.
Vexler explicó que la regulación debe entenderse dentro de una lógica de uso excepcional de la tecnología. “Hay que enseñar con el ejemplo. Hay que restringir el uso de celulares con el ejemplo en el colegio y en la casa”, sostuvo.
‘‘Finalidad pedagógica’’
La resolución también diferencia entre el teléfono celular y otros dispositivos tecnológicos. Estos últimos podrán utilizarse de manera excepcional como recursos pedagógicos cuando exista una intención educativa clara y previamente planificada.
Su uso deberá ser breve, pertinente y contar con mediación docente. Además, deberá complementar experiencias propias del nivel inicial, como el juego, la exploración, el movimiento, la comunicación y la interacción.
El criterio establecido por el Minedu es que la incorporación responda a una finalidad educativa y a las características y necesidades de los niños de este nivel.
¿Qué papel tendrán las familias?
La norma también incluye disposiciones dirigidas a las familias. Los colegios y programas de Educación Inicial deberán promover prácticas de uso responsable, saludable y equilibrado de dispositivos tecnológicos.
Entre las recomendaciones se encuentran fomentar espacios libres de pantallas, así como la interacción familiar, el juego, la actividad física, la lectura y la comunicación.
Para Vexler, sin embargo, esta responsabilidad no debe trasladarse exclusivamente a padres y madres. “La responsabilidad en el colegio recae en los actores educativos del colegio”, sostuvo, al señalar que directores, docentes, tutores y auxiliares tienen un papel en el cumplimiento de las reglas.
El exministro consideró, además, que los adultos dentro de las instituciones educativas deberían dar el ejemplo y limitar su propio uso del celular durante las actividades escolares.
“Hay que enseñar con el ejemplo”, insistió Vexler, quien planteó que los adultos utilicen estos dispositivos personales en espacios destinados para ello y no durante el desarrollo de las actividades educativas.
La resolución encarga a las Direcciones Regionales de Educación, las UGEL y las instituciones y programas educativos públicos y privados la implementación de estas disposiciones.