Seis medidas que pueden tomar las pymes para proteger sus negocios ante lluvias intensas por el Fenómeno de El Niño

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) se encuentran entre los negocios que pueden enfrentar mayores dificultades ante lluvias intensas asociadas al fenómeno de El Niño. Daños en locales, interrupciones de carreteras, problemas de abastecimiento o cortes de servicios básicos pueden afectar tanto sus operaciones como sus ingresos.

Frente a este escenario, Interbank plantea seis medidas que las pymes pueden adoptar antes de que se presenten eventuales emergencias, desde identificar las actividades indispensables del negocio hasta proteger inventarios, organizar las finanzas y contar con alternativas para realizar ventas y recibir pagos.

El contexto climático también representa un desafío para los costos de operación. Según el Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las lluvias intensas podrían elevar entre 20% y 30% los costos de transporte de los negocios cuando se produzcan interrupciones en carreteras o vías de acceso.

De acuerdo con el último comunicado oficial del ENFEN citado en la información difundida por la entidad financiera, El Niño Costero mantendría una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, mientras que entre octubre y diciembre se prevén lluvias por encima de lo normal en sectores de la costa norte y central.

1. Identificar las actividades indispensables

Una de las primeras medidas consiste en determinar qué actividades son fundamentales para que el negocio pueda continuar funcionando y cuáles son los recursos necesarios para mantenerlas.

Por ejemplo, una empresa debería identificar qué ocurriría si se interrumpe el suministro eléctrico, el servicio de internet, el transporte de mercadería o el acceso a su establecimiento.

Contar previamente con alternativas para estas situaciones puede permitir que el negocio continúe atendiendo a sus clientes pese a una interrupción temporal.

2. Ordenar las finanzas y calcular cuánto tiempo puede resistir el negocio

Las empresas también necesitan conocer con precisión cuáles son sus gastos indispensables y qué compromisos financieros deben mantener incluso si sus ingresos disminuyen temporalmente.

Una medida útil es calcular cuántas semanas podría cubrir el negocio sus gastos fijos —como planillas, alquileres, proveedores y cuotas— si las ventas se reducen.

Este ejercicio permite anticipar decisiones, como realizar determinadas compras antes de posibles incrementos en los costos de transporte o contar con capital de trabajo suficiente durante la temporada de lluvias.

3. Proteger equipos, mercadería y documentos

Los locales y almacenes deben ser revisados para identificar zonas que puedan quedar expuestas ante lluvias intensas o inundaciones.

Equipos electrónicos, productos, inventarios y documentos importantes deberían mantenerse en lugares protegidos y alejados de posibles filtraciones o acumulaciones de agua.

También es recomendable revisar techos, sistemas de drenaje, conexiones eléctricas y espacios destinados al almacenamiento. Detectar una vulnerabilidad antes de una emergencia puede evitar pérdidas mayores.

4. Respaldar la información y establecer canales de comunicación

La continuidad de una empresa también depende de que pueda recuperar rápidamente su información si ocurre una emergencia.

Documentos, contratos, registros, información de clientes y otros archivos importantes deberían contar con copias de respaldo. De esta manera, una eventual afectación de los equipos o del local no necesariamente implica perder la información necesaria para continuar trabajando.

Asimismo, los trabajadores deben conocer previamente los protocolos que deberán seguir ante una emergencia y los canales mediante los cuales se comunicarán con la empresa, proveedores y clientes.

5. Revisar proveedores y buscar rutas alternativas

Las interrupciones de carreteras y otras vías de acceso pueden retrasar el ingreso de insumos y la distribución de productos.

Por ello, las pymes pueden identificar con anticipación proveedores alternativos y revisar otras rutas para el traslado de mercadería. Esta planificación puede reducir el impacto de eventuales cortes de vías y evitar que una interrupción temporal paralice las operaciones.

También es recomendable evaluar qué insumos son críticos para el funcionamiento del negocio y cuáles podrían adquirirse anticipadamente si existe riesgo de dificultades en el abastecimiento.

6. Diversificar los medios de pago

Otra medida consiste en ofrecer distintas alternativas para que los clientes puedan realizar sus compras. Tarjetas de débito y crédito, códigos QR y billeteras digitales pueden facilitar las ventas cuando existen dificultades para acudir físicamente a un establecimiento.

El comercio electrónico también puede convertirse en una alternativa para mantener las ventas cuando el acceso al local se encuentra restringido. Los negocios pueden utilizar canales digitales y redes sociales para recibir pedidos y gestionar pagos sin necesidad de que el cliente se desplace.

Entre las opciones disponibles se encuentra Link de Pago de izipay, empresa del grupo Intercorp, que permite generar enlaces para que los clientes puedan realizar pagos de manera remota.

Recomendaciones para anticipar las contingencias

Las recomendaciones forman parte de una propuesta difundida por Interbank para que las pequeñas y medianas empresas puedan prepararse ante posibles impactos de la temporada de lluvias.

Ian Scofield, gerente de la División de Banca Negocios de Interbank, señaló que las empresas que revisen con anticipación su operación, flujo de caja y proveedores tendrán mayores elementos para afrontar eventuales interrupciones.

La entidad también indicó que, ante una eventual afectación de las operaciones, evaluará cada caso con sus clientes para determinar alternativas financieras, entre ellas reprogramaciones o periodos de gracia.