El peligro que representan algunas lagunas glaciares del Perú mantiene en alerta a las autoridades. El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) identificó 528 lagunas con riesgo de desborde, de las cuales 58 presentan un riesgo muy alto.
La especialista, Paola Moschella, advirtió que los principales peligros glaciares se concentran especialmente en Áncash y Cusco, regiones donde existen poblaciones e infraestructura expuestas ante posibles desbordes, avalanchas y aluviones.
¿Qué regiones concentran las lagunas con mayor riesgo de desborde?
Según Moschella, el retroceso de los glaciares y el crecimiento de algunos cuerpos de agua incrementan el peligro en diversas zonas altoandinas.
«Hemos identificado las 528 lagunas con riesgo de desborde y entre ellas hay 58 lagunas con riesgo muy alto», señaló la directora de investigación en glaciares del INAIGEM.
Una de las lagunas que requiere especial atención es Upiscocha, en Cusco, ubicada en la cuenca del Ausangate. La especialista indicó que este cuerpo de agua ya registró desbordes de magnitud moderada.
En 2022, el evento provocó afectaciones en zonas pobladas y sistemas de riego. Además, la laguna ha aumentado considerablemente su tamaño y presenta condiciones que podrían favorecer desprendimientos de hielo y avalanchas.

La laguna Parcacocha y el peligro para Huaraz
Otra de las lagunas consideradas de alto riesgo es Parcacocha, en Áncash, debido al peligro que podría representar para la ciudad de Huaraz.
Moschella recordó el grave evento ocurrido en 1941, cuando un aluvión asociado a la laguna provocó la destrucción de aproximadamente un tercio de la ciudad y dejó cerca de 1800 víctimas.
Por este motivo, la Cordillera Blanca es una de las zonas prioritarias para la gestión del riesgo y la ejecución de obras destinadas a reducir las consecuencias de posibles emergencias.
¿Por qué las lagunas glaciares representan un peligro?
El retroceso de los glaciares puede provocar el crecimiento y la acumulación de agua en lagunas de alta montaña. Factores como desprendimientos de hielo, avalanchas o movimientos de masa pueden generar desbordes repentinos.
Por ello, el INAIGEM y otras autoridades realizan monitoreos y estudios para identificar las zonas vulnerables y desarrollar sistemas de alerta temprana, planes de evacuación y obras de prevención.
La especialista remarcó la importancia de mantener una supervisión permanente de los glaciares y lagunas de alto riesgo para proteger a las poblaciones que viven en las zonas de influencia.